
a veces es necesario
perderse entre la gente
confundirse en la multitud
y mirarse en el espejo de unos ojos ajenos
que no esperaban encontrarnos
Porque a mi alma le gusta pasearse desnuda...
Ella acariciaba suavemente su pecho (el de ella). Mientras él, lo abrazaba por la espalda y le besaba el cuello (a él). (Ella y él) descubrían nuevas formas de placer. Ella y él, se cobraban una nueva víctima. (Ella y él) se miraron con los ojos encendidos, supieron al instante qué debían hacer. Ella la besó, él lo beso. (Ella), ella, (él) y él cada vez más cerca. Ocho manos y ocho piernas bailan en el centro del universo, donde no existe el pecado. Así nacen los ángeles.
El perfume
adorna la piel
despierta lo latente
el sabor del sudor
el miedo
la ya no paciencia
las ganas cada vez más
besa y envuelve
absorbe a sorbos
el cuerpo y la pared
presiona un poco más
un poco más
las piernas se mezclan
tiemblan
TeRRemotO
La ropa en otro lugar
el roce del sexo
perfecto
agarra gime grita araña
teje la tela
que las uñas desgarran
espalda se arquea
se yergue
cabalga
oprime
ata sin sogas
gana esta batalla
el mundo se desarma.
TeRRemotO.